Aimee y Max

Disfruté de este curso por varias razones. Yo soy católica, pero fue fácil de digerir para mi prometido, que es cristiano. Las preguntas de las hojas de ejercicios se referían a sentimientos fundamentales que afectan a todos los aspectos de nuestro matrimonio. Creo que nuestra comunicación ha mejorado después de hacer este curso. Sabemos mejor cómo afrontar los pequeños y grandes problemas que surgen en nuestro matrimonio. También reforzó el hecho de que nos queremos mucho y, al fin y al cabo, de eso se trata toda esta boda.

El formato del curso fue muy útil para dos personas con horarios de trabajo alocados. También nos obligó a sacar tiempo para conectar, algo que a veces olvidamos con el ajetreo de la organización de la boda. Tus sugerencias para hacer una cita nocturna en torno a estas conversaciones no sólo ayudaron a que nuestra relación creciera, sino que también hicieron de esto algo divertido. Recomiendo este curso a cualquiera que vaya a casarse, independientemente de si es católico o no. – Aimee

Este curso me ha resultado muy útil. No sólo me permitió sentirme más cerca de Dios y mejor con mi fe, sino que nos permitió, como pareja a punto de casarnos, tener conversaciones que eran muy necesarias. Fue estupendo conocer los objetivos y planes de vida de mi futura pareja y desglosar nuestros valores fundamentales. Todo se desglosó con facilidad y me gustó el formato de las conversaciones y el curso en general.

Creo que esto nos preparará honestamente para el éxito a medida que nos acercamos a nuestro gran día. Siento que esto nos ha unido más y que seremos más fuertes por ello. A medida que surjan problemas a lo largo de nuestro matrimonio, estaremos preparados para abordarlos y superarlos de un modo saludable para nuestra relación. Les diría a otras parejas que aprovecharan este curso independientemente de su fe, ya que nos proporcionó un enorme crecimiento como pareja. – Máx